Probador Toyota
Datos del Probador

Albert Arpón

Nombre: Albert
Apellidos: Arpón
Edad: 33 años
Profesión: Ingeniero de edificación
Primer coche: Opel Astra GSI
Coche actual: Audi A4 avant
Aficiones: Motor, tecnología y montaña

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Blog de Albert Arpón

PRUEBA AUTOFÁCIL – TOYOTA AURIS HSD


Antes de nada quisiera agradecer la iniciativa de la revista Autofácil por permitirme formar parte de la prueba de los 50.000 km híbridos como lector-probador, así como a Toyota España por poner a dispoción el fantástico Auris HSD.

Dicho esto, os relato mi experiencia durante los 2.708 kilómetros que he podido disfrutar del Auris HSD… ya sé, os estaréis preguntando si he salido del coche durante estos días de ruta o sólo he conducido y conducido sin parar; pues bien, la verdad es que hemos salido del coche casi exclusivamente para dormir (a diario), y para atender las necesidades del Auris – en 4 ocasiones – y de mi mujer – unas cuantas más! ;-P

Nada más recoger el coche me sorprendieron gratamente varias cosas: el aspecto exterior es bastante llamativo y el color blanco perlado le sienta muy bien; el conjunto llantas – neumáticos le confiere al Auris un aire deportivo, aunque en mi humilde opinión, demasiado deportivo para las pretensiones "ahorrativas" que debiera tener un híbrido, es decir, unos neumáticos más estrechos (185-195 mm) serían capaces de soportar sobradamente los 100+36 "jacos" del Auris HSD y arañarían unas décimas en el consumo de combustible. Siguiendo con el aspecto exterior, destacar las bondades de las luces diurnas LED en la parte delantera inferior, junto a los faros antiniebla. En este sentido, destacar que soy un ferviente defensor del uso de las luces diurnas, aunque mi vehículo actual no disponga de LED's a tal efecto.

Una vez hechas las presentaciones formales con el Auris HSD y ya a los mandos del coche, me entusiasmó la cámara de visión posterior, cuyo display aparece como por arte de magia en el espejo retrovisor (con sistema antideslumbramiento automático) en cuanto insertamos la "R" en el selector… todo un alarde de tecnología! Tanto es así que estaba deseando realizar cualquier maniobra marcha atrás para poder aprovechar las bondades de dicho sistema, convirtiéndose en casi un vicio. (Nota mental: me gustaría saber cuántos kilómetros de los 2708 habré hecho marcha atrás?!? ;-P) El interior presenta unos acabados correctos, con unos asientos más bonitos que efectivos, de tapizado en combinación tela-alcántara y un salpicadero con demasiado plástico duro, aunque de calidad más que correcta. El selector del variador (que no cambio automático) preside la consola central, impidiendo la presencia de huecos portaobjetos; si bien es cierto que el hueco que se encuentra justo debajo del selector aún siendo poco práctico por su difícil acceso, es generoso en dimensiones. El equipamiento que incorpora el Auris HSD de la prueba es muy completo y no echa en falta ninguno de los habituales gadgets de los coches de su segmento, más bien al contrario, sorprende, por ejemplo, el uso del display en el espejo retrovisor para la cámara de visión posterior. Disparidad de opiniones en el funcionamiento de los sensores de lluvia y de luces, puesto que si el primero me ha parecido más que correcto, el tarado del segundo me ha resultado lento y "perezoso". En cuanto al sistema multimedia, considero, y es una opinión personal (aunque veo que compartida por otros afortunados probadores), que el uso del sistema de manos libres "Bluetooth" es bastante complejo, aún y estar acostumbrado al manejo de estos dispositivos. El manejo de la radio, mp3, etc. es correcto e intuitivo. Por último, en cuanto al interior del Auris HSD, destacar el poco espacio disponible en el maletero a consecuencia del alojamiento de ambas baterías (convencional + sistema eléctrico). Es cierto, no obstante, que existe un doble fondo bastante práctico y con espacio suficiente para guardar la caja del navegador, un botiquín o lo que sea de ese tamaño.

Mención aparte merece el equipamiento con que la revista Autofácil nos ha deleitado para la realización de la prueba de los 50.000 kms híbridos! Creo que el Cadillac de Obama no dispone de tantos gadgets como este Auris HSD: sistema de posicionamiento permanente del vehículo vía GPS, Carchip (aparato que conectado a la toma de datos del coche nos da la información de que tipo de conducción hemos realizado, que hemos gastado, cuanto hemos recorrido…), detector de radares "Only You Combi", cámara delantera de grabación permanente, navegador portátil TomTom 1000 Live… en fin, ¡todo un Gran Hermano en la carretera!

Bien, una vez arrancado el coche – ¡¡no se oye nada!! – repito, una vez arrancado el coche, sorprende la ausencia total de vibraciones o rumor procedente del vano motor, siempre y cuando la batería esté parcialmente cargada y así lo permita. Insertamos la "D" en el selector y, siempre que seamos suaves con el pedal de la risa, los primeros metros transcurren sin arrancar el motor de combustión y, en consecuencia, sin consumo de combustible, ni emisiones ni ruidos, más allá del que genera el rozamiento de los neumáticos sobre el asfalto. Lo único que encontramos en modo eléctrico es el asombro de los transeúntes, en primera instancia por el silencio del Auris HSD y en segundo lugar, una vez asustados, por las llamativas pegatinas que adornan el coche por sus 5 costados (techo incluido). El uso del Auris HSD en ciudad es sencillamente delicioso, suave y económico y cumple perfectamente con las expectativas que tenía depositadas sobre él en este sentido. Es cierto, no obstante, que me resulta un pelín mal resuelta (ligeros tirones) la transición del sistema híbrido entre los modos eléctrico y de combustión cuando nos movemos a velocidades o regímenes de giro que alternan continuamente entre ambos modos. Si la transición es rápida dichos tirones no existen, mas cuando circulamos a poca velocidad y sin mucha demanda del acelerador, los "tironcillos" aparecen. Poco más a criticar, salvo que la duración de la batería en modo 100% eléctrico es muy, muy corta y que, aún y usando el modo de regeneración de energía, mediante el selector en posición "B", un uso intensivo en ciudad impide que circulemos exclusivamente en modo eléctrico tanto como sería deseable, por eficacia, suavidad de uso, economía y ecología. A destacar la pantalla informativa del sistema híbrido en el cuadro de instrumentos, mostrando en todo momento, si así lo seleccionamos, el uso del sistema híbrido mediante un gráfico muy intuitivo que nos informa si está en uso el motor de combustión, o bien el motor eléctrico, o si el motor eléctrico está complementando el rendimiento de los 136 caballos del motor de combustión cuando la demanda del pedal del acelerador es elevada, o bien si se está en modo de regeneración de la energía de la rodadura de los neumáticos o del uso del freno o, por último, si el sistema está en reposo (vehículo parado).

Ya en carretera, en especial en puertos de montaña o en carreteras secundarias de esas en las que nos gusta ejercitar el pie derecho – no sé a vosotros pero a mí me lo prescribe mi fisioterapeuta – la cosa cambia y el Auris HSD nos muestra que el sistema híbrido no está concebido, cuanto menos de momento, para un uso deportivo. Es cierto que el tarado de la suspensión es firme, sin ser una tabla, y que soporta bien el elevado peso del vehículo en conducción deportiva, ayudado, en parte, por el comentado conjunto llanta 17" + neumáticos 215 mm de perfil bajo. El sistema de estabilidad no es demasiado intrusivo, cosa que se agradece, al igual que tampoco lo es el ABS. Si decidimos seleccionar el "PWR mode", el Auris HSD se radicaliza, ofreciendo su máximo esplendor y modificando la sensibilidad del pedal del gas para que el motor de combustión, complementado siempre por el eléctrico, obedezca sin demora las órdenes del pie derecho. Si circulamos, en cambio, con el "ECO mode", el pedal del acelerador sencillamente se ablanda como la mantequilla con el fin de modular las órdenes del pie derecho y poder circular el máximo tiempo posible en la zona baja del "cuentavueltas" para, de este modo, reducir al máximo el consumo de combustible. No obstante lo anterior, y aún estando en la posición "ECO mode", si pisamos el pedal del acelerador con fuerza por exigencias del guión, el Auris HSD nos brinda toda la potencia disponible.

En resumen, y como toda buena prueba automovilística requiere, ésta es mi valoración final:

PROS:

. suavidad de uso en modo eléctrico
. consumo contenido en ciudad
. equipamiento muy completo
. comportamiento y estabilidad


CONTRAS:

. elevada rumorosidad acelerando
. consumo mejorable en carretera
. autonomía de la batería
. autonomía de la batería
. reducido volumen maletero




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