Datos del Probador
Sergio Álvarez Diez

Nombre: Sergio
Apellido: Álvarez Diez
Edad: 36 años
Profesión: Funcionario
Primer coche: Seat Ibiza 1,5 GLX
Coche actual: Fiat Stilo 1.9 JTD
Aficiones: Coches y tecnología

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Blog de Sergio Álvarez Diez

Ya estoy de vuelta... He ido a probar el Toyota Auris Híbrido como me dijeron y qué menos que hacerle 1100 km de momento...

Quiero decir desde un principio que yo no soy especialista en coches, ni mecánico ni nada que se relacione con el mundo de los coches, así que solo voy a dar mi punto de vista como aficionado a los coches que soy.

Cuando Salva me entrego el coche , después de explicarme un montón de cosas y firmar los documentos, estaba como loco por probarlo... Primera impresión al verlo: buena a muy buena (creo que esto es normal pues he juntado mis dos grandes aficiones: los coches y la tecnología). Pero abro el maletero y ... no cabe ni una maleta grande para viajar y además, sus formas irregulares no dan para hacer un tetris. Las baterías lo ocupan todo.

Me monto en el coche y los asientos muy bonitos (mezcla piel y tela) pero no agarran lo suficiente para mi gusto, pero será que estoy acostumbrado a los míos... Arranco el coche con el botón en la que no hace falta meter la llave (muy buena idea) y el silencio se hace notar. Pongo la posición R y ¡¡¡¡ohhhhhh!!!! en el espejo retrovisor interior aparece la imagen trasera acompañadas de unas líneas que nos ayudan a aparcar.

Posición D y piso el acelerador. Como es el primer momento del coche lo hago con sumo cuidado y el coche empieza a coger velocidad y me hago al coche. Cuando he callejeado un poco y cojo medidas empiezo a conducir como lo haría normalmente y ¡¡¡ohhh, Dios mío!!! el coche se revoluciona y tarda mucho en coger velocidad... y no digamos del ruido... Por favor, señores de Toyota, arreglen esto y pongan un cambio de doble embrague en condiciones y póngalo con un mapa motor apropiado. Creo que es lo más decepcionante del coche.

Y me pregunto yo... ¿por qué un motor de gasolina si lo que se trata es de consumir poco? ¿y esas llantas de 17 pulgadas, ojo que son muy bonitas, pero no hubiera sido suficiente con unas de 16...?

‎2ª parte: Viaje León a Loja.

Me dispongo a probar el coche con mucha alegría e ilusión, por ir a donde voy y hacerlo en un coche nuevo. Me monto en el Toyota, arranco y no se escucha nada. Empiezo la prueba. Pongo la música en el puerto Usb y la música suena genial, pero la radio suena un poco a lata. Cojo la autopista y acelero y el coche se empieza a quejar con lo revolucionado que esta y el consiguiente ruido. Pongo el control de velocidad, qué gran invento, sí señor, ahora los pies los tengo a mis anchas. Veo que hay un error del velocímetro respecto al del GPS de 10 Km./h, creo que normal respecto a otros vehículos que he conducido.

Llevo puesto el detector de radar y empieza a avisarme de los radares. Funciona. Los radares empiezan a aparecer. Yo quiero uno de estosssss. A ver si los señores de Auto fácil me regalan uno. Todo va perfecto en el coche hasta que llegan los primeros repechos (ya entenderán ustedes por qué...) El motor y cambio están hechos para la ciudad y para llanear.....
Hago una parada técnica en Cáceres para descansar y comer un poco. El coche causa admiracion, con las pegatinas y porque no hace ruido a bajas velocidades, y creo que por el detector que llevo puesto.

Reanudo la marcha y me fijo en el depósito de combustible: Bajo. Tengo que ir buscando una gasolinera en breve. Tras mucho buscar, ya que no había muchas, entre en una para repostar y la gente se me quedaba mirando. Cuando fui a pagar me hizo un montón de preguntas sobre el coche, que si trabajaba para Autofácil, que cuanto vale el coche, que si va bien, va mal... Por cierto me gusta que el tapón no tenga llave y que solo se pueda meter la manguera apropiada, que copien muchas marcas.

Sigo con el trayecto y las luces se encienden al estar en posición automática. Voy escuchando mi música del USB, las pendientes se suceden y lo peor del coche vuelve a aparecer. Eso si como todo lo que sube baja, el silencio se hace presente cuando la carretera tiende a descender. Llego a mi destino, Loja, un pueblo antes de llegar a Granada. No es muy grande, pero tampoco es pequeño como yo me había imaginado. Las miradas de los viandantes vuelven a mí.
Aparco el coche con la ayuda de la cámara y todo perfecto. El consumo para mí, normal-alto. Creo que cualquier coche de gasoleo e incluso el mío que ya tiene 260.000 Km. consume lo mismo o algo menos. Se ha disparado por los continuos repechos al mantener la velocidad (120km/h).

Al día siguiente voy hasta un centro comercial en Antequera y me dicen que es todo cuesta arriba y un poco de llano...¡¡¡ Madre mía ¡¡¡¡ pensé yo por el motor. Y pensé voy a probar el modo Power a ver qué tal va en las subidas....y así lo hice, activo dicho modo y pedal a fondo. El coche sube mejor, no decae, hace por supuesto mucho ruido, pongo el consumo instantáneo del ordenador y quedo asustado, pero un día es un día como digo yo. Las rayas del depósito bajan muy rápido. Por cierto, a mi parecer no hay mucha relación entre la autonomía y las marcas del depósito, pero me imagino que es a modo orientativo.

La vuelta es todo bajada, todo dulzura, no hay ruido, consumos bajísimos, una gozada. Callejeo por las calles estrechas de Loja y el coche se desenvuelve perfectamente. Dejo el coche a un montón de gente para probarlo, yo de copiloto claro, y que me digan su opinión, y todos tachan el cambio y el motor. Toca regresar. Por supuesto también toca llenar el depósito otra vez. Me dirijo a Cáceres, que me ha surgido un trabajo allí. El coche, como si fuera mío ya.

Al llegar a Sevilla, que no lo dije en el viaje de ida, el detector de radar no dejaba de hablar, que si banda k detectada, que si radar fijo... qué bueno. Y después dicen que los radares no están para recaudar dinero. No se lo creen ni ellos. Yo sin el aparato este estoy casi más pendiente de los radares que de la carretera. Llego a Cáceres y dejo el coche aparcado. Encuentro un ordenador y me pongo a escribir algo, poco porque tengo poco tiempo. Durante mi estancia en Cáceres dejo el coche aparcado y me dedico a mi trabajo, que me ha salido algo a última hora. Cada poco pienso en vosotros por no poder hacer las cosas como yo quería y como habíamos acordado.

Mañana tengo que hacer una mudanza, y lo primero que me vino a la mente fue lo pequeño del maletero, cómo iba a meter todas las cosas ahí... Pues a pensar y eché los asientos para atrás, fui fácil de hacer, y también quité la bandeja del maletero. Conclusión, un gran maletero casi plano. Si al final no va a ser tan malo...jeje. Eso si parecía el coche de los gitanos (sin menospreciarlos) por tener todos los bultos a la vista y encajándolos unos con otros. No se comó lo hice...
Regreso a León, otro deposito lleno. No quiero llegar, pues a pesar de mis críticas al cambio y al motor, me va a dar pena devolver el coche.

Llega el día y le doy un lavado bueno al coche por fuera y por dentro, relleno el coche de gasolina, pues así me lo encontré. Mi conclusión final: deberían solucionar el tema del cambio-motor. Todo lo demás es aceptable, aunque se puede mejorar muchas cosas. Bajo mi punto de vista el tema de los híbridos está todavía en continuo avance y queda mucho por investigar y mejorar. Tal vez en un futuro sean así todos los coches. Ante todo muchas gracias a Autofácil por darme la oportunidad de probar el Toyota Auris Híbrido. Me gustaría estar siempre en contacto con ustedes para futuras pruebas, no dudéis en llamarme. Gracias por todo y espero no haber sido demasiado crítico con el coche.

Un saludo a tod@s los lectores de Autofácil




bridgestone Demac